• Redacción Marca Poder

M. VIZCARRA RECIBIÓ S/. 1 MILLÓN POR OTORGAR BUENA PRO, SEGÚN ASPIRANTE A COLABORADOR EFICAZ

El último testimonio que se ha incorporado en la investigación del llamado ‘Club de la Construcción’ ha puesto a Moquegua en la lista de regiones donde operaba este cártel de empresas peruanas y extranjeras que se repartían las millonarias adjudicaciones de obras públicas a cambio del pago de coimas. Diario El Comercio accedió al testimonio completo de un nuevo aspirante a colaborador eficaz, quien ha manifestado al fiscal Germán Juárez, a cargo del caso y miembro del equipo especial Lava Jato, que la empresa Obrainsa, investigada por el Club de la Construcción, y su socia Astaldi, de capital italiano, hicieron un pago ilícito de S/1’000.000 al hoy presidente Martín Vizcarra. El desembolso, dijo, fue a cambio de que se le otorgue la buena pro de la obra Lomas de Ilo, cuando el mandatario era gobernador regional de Moquegua.


El aspirante a colaborador N° 10-2018 ha detallado a Juárez, en la declaración que brindó la semana pasada, que el desembolso —el 2% del total de la obra— se pagó en dos armadas con cheques girados a nombre del conserje de la constructora, y que hubo reuniones previas con el ahora jefe del Estado en las oficinas de Obrainsa ubicadas en San Isidro. La licitación fue convocada a través de la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (Unops, por sus siglas en inglés).

Una larga relación La cercanía entre el presidente Martín Vizcarra y su hermano César Vizcarra con los hermanos Ernesto y Elard Paul Tejeda Moscoso —propietarios de la empresa Obras de Ingeniería Obrainsa— se inició hace casi dos décadas, cuando sus empresas se unieron para participar en consorcio en una millonaria licitación que fue convocada por la Empresa de Generación Eléctrica de Arequipa (Egasa). En agosto del 2003, la empresa C y M Vizcarra, de propiedad del mandatario y de su hermano César, conformó el consorcio Colca junto a Obrainsa, Constructora Upaca, Ingenieros Civiles y JACSA SAC. Este ganó la buena pro para elaborar el expediente técnico y la ejecución de la construcción del Sistema de Regulación Hídrica de la Cuenca del Río Sumbay - Presa Pillones por un total de US$14’641.277. Sin embargo, a través de una serie de arbitrajes, el consorcio exigió una mayor compensación por parte del Estado, lo que generó que la obra supere los US$22 millones. Diez años después, en el 2013, cuando ya era el gobernador regional de Moquegua, Vizcarra se encontró nuevamente con los hermanos Tejeda de Obrainsa. Esta vez la constructora estaba interesada en construir La Línea de Conducción 1 Jaguay - Lomas de Ilo y el Sistema de Riego I Etapa del Proyecto Ampliación de la Frontera Agrícola Lomas de Ilo. El proceso fue convocado por la Unops por encargo del Proyecto Especial Pasto Grande del Gobierno Regional de Moquegua (GRM). El 27 de noviembre del 2013, el consorcio Obrainsa - Astaldi ganó la buena pro. Sin embargo, días antes de que dicha compañía se adjudicara la obra, ocurrió una serie de hechos que garantizaron a los Tejeda, dueños de Obrainsa, que ganarían el proyecto, según el relato que la semana pasada dio el aspirante a colaborador eficaz N°10-2018 al fiscal Germán Juárez, integrante del equipo especial Lava Jato.

Fiscal Germán Juárez miembro del equipo especial Lava Jato y responsable de la investigación del Club de la construcción. El testigo relató que entre los días 3 y 4 de noviembre del 2013, Elard Tejeda, gerente general de Obrainsa, “se comunicó telefónicamente desde su celular 999708606 o desde el teléfono fijo directo en Obrainsa 2226691 con el señor Martin Vizcarra Cornejo a sus teléfonos celulares 953522023 o 962992291, que en ese entonces era presidente del Gobierno Regional de Moquegua, a quien conocía personalmente”. Durante la llamada, de acuerdo al aspirante, Vizcarra le hizo saber a Tejeda que se encontraba en Lima, que estaba informado de la presentación de las ofertas a Unops y que tenía interés de visitarlo en las oficinas de Obrainsa, ubicadas en Emilio Cavenecia, en San Isidro. “Esa reunión se realizó en las oficinas de Obrainsa entre los días 4 o 5 de noviembre de 2013 en horas de la tarde. La secretaria de la gerencia de Obrainsa, Carmen Ríos Quintana, recibió al señor Martin Vizcarra y lo invitó a pasar al directorio”, según el aspirante, quien agregó que en esa reunión participaron solo el mandatario y Elard Tejeda.


De acuerdo al relato del testigo, Vizcarra “fue incisivo” al señalar que la convocatoria se había hecho sin indicar el valor referencial, y “que le iba a brindar una información privilegiada” que consistía en señalarle que para este proyecto el GRM “tenía un presupuesto de S/ 90’000.00” que incluía la obra, así como los costos de ingeniería y supervisión. En ese momento, Vizcarra le indicó a Tejeda que para adjudicarles el contrato era “indispensable que presenten una nueva propuesta que no debía exceder los S/. 81’000.000”. Esto lo dijo porque el consorcio Obrainsa-Astaldi había presentado una propuesta económica de S/ 86’454.818,06. Según el aspirante a colaborador, Vizcarra le indicó a Tejeda que, terminada la evaluación por parte de la Unops, “a él le informaban los resultados antes de realizar la adjudicación para que manifieste su no objeción”. El pedido y el millón “Martin Vizcarra le requirió un pago a Elard Paúl Tejeda Moscoso por el apoyo otorgado”, ha señalado el aspirante a colaborador al fiscal Juárez. “Y se justificó aduciendo que necesitaba fondos personales para atender gastos en relación a su cargo y que tenía conocimiento de que, en las obras que licitaba Provías Nacional, todas las empresas que ganaban pagaban una comisión de más del 2% del costo directo de la obra a los funcionarios públicos”, agregó. Por esa razón, dijo, le solicitó que el consorcio “le pague el 2% del costo directo de la obra”.


Culminada la reunión entre Vizcarra y Tejeda, este último llamó a su socio Giacomo Orsatti de Astaldi para informarle sobre el encuentro y el pago solicitado por el entonces gobernador de Moquegua, a cambio de la buena pro, se detalla en el testimonio. La solicitud también fue aceptada por los socios de Obrainsa. El 7 de noviembre, días después de la primera reunión, el consorcio Obrainsa-Astaldi presentó una nueva propuesta a Unops por S/. 80’981.137,34. El 25 noviembre del 2013, la Unops les comunicó que ganaron la buena pro y el contrato con el GRM fue firmado el 6 de diciembre de ese año. El aspirante a colaborador eficaz N°10-2018 declaró a la fiscalía que “el porcentaje del 2% solicitado por el [hoy presidente de la república] al consorcio Obrainsa Astaldi equivalía a S/. 1’016.212,76”, dijo. El 20 de enero del 2014, cuando el consorcio ya había iniciado los trabajos en Lomas de Ilo y recibido el primer adelanto, el ahora mandatario “llamó al celular o al teléfono privado de la oficina de Tejeda para solicitarle que lo atendiera con lo acordado y que tenía necesidad de hacer unos pagos”. En ese momento, el gerente general de Obrainsa le respondió “que tenía que gestionar los recursos y que le informaría cuando tenga el dinero disponible”. Tejeda se comunicó con Giacomo Orsatti de Astaldi —su socio— para coordinar la disponibilidad de dicho dinero. El testigo “tiene conocimiento que el señor Tejeda realizó gestiones internas para que el pago indebido solicitado por Vizcarra Cornejo sea realizado con cargo a la cuenta corriente del consorcio”. En una primera oportunidad, contó, se intentó enviar una carta al BBVA Banco Continental y, en una segunda oportunidad, se giró un cheque por S/ 400.000. Sin embargo, ninguno de los dos intentos pudo hacerse efectivo, ya que los funcionarios de Astaldi no quisieron firmar el cheque al no existir sustento administrativo para la salida de ese dinero.


Información e invitación de Diario El Comercio