• Redacción Marca Poder

IQUITOS | COVID-19: CIENTOS DE FALLECIDOS FUERON SEPULTADOS EN SECRETO EN FOSA COMÚN

INCREÍBLE. Es el primer caso en Latinoamérica donde las autoridades ocultan el destino de centenares de víctimas de la COVID-19. Aunque le parezca increíble lo que a continuación leerá, es fríamente cierto. Las autoridades de Loreto aprobaron entierro masivos, pero nunca se lo dijeron a sus familiares quienes creyeron que sus seres queridos estaban enterrados en un cementerio local.


Sin embargo, las mentiras tiene patas cortas y todo se llega a saber. Una reciente investigación de Agencia AP relata este escalofriante caso en la zona selva de nuestro país. En su indagación - según los vecinos - al menos 403 personas fueron enterradas clandestinamente sin conocimiento ni consentimiento de sus familiares.



Es el caso de Glendy Hernández quien no saben en qué lugar fue enterrado su esposo. Su hija, Adriana Wong de 9 años, vio por última vez a su padre la lluviosa madrugada del 30 de abril del 2020. Lamentablemente, acudieron al hospital, pero el técnico en máquinas fotografícas falleció en los brazos de su esposa.


(Carta de Adriana Wong de 9 años para su padre Herman Wong)


En ese momento, Hernández se desmayó y al despertar, un médico le dijo que volviera al día siguiente para llevar el cuerpo de su esposo. Volvió con un ataúd y le dijeron que Herman Wong ya había sido enterrado en el cementerio San Juan, ubicado a 18 kilómetros, inaccesible en esa época porque el país estaba bajo un encierro de 106 días para evitar la expansión del virus.


Muchas familias recibian la misma respuesta. Pero el 1 de junio la portada del diario La Región removió Iquitos: “Muertos sin nombre y sin tumba propia”, se leía en el titular. La historia citaba a un anónimo residente que dijo que al menos 330 cadáveres de fallecidos por coronavirus habían sido enterrados presuntamente en una fosa común cerca del cementerio de San Juan.



Nadie ha explicado por qué se realizaron de forma clandestina. El gobierno regional no respondió a las solicitudes de comentarios de The Associated Press. “Les da vergüenza que se conozca el desastre, el desorden, la falta de humanidad con que han enterrado a nuestros seres queridos”, dijo Patricia Cárdenas, cuyo abuelo Antenor Mozombite, de 80 años, también fue enterrado sin permiso de su familia.


Con información de El Comercio.