• Redacción Marca Poder

DOS PERSONAS PERDIERON EL PIE TRAS SER ARROLLADAS POR EL MISMO BUS EN MENOS DE DOS AÑOS.

Este es el caso de Guillermo Hernani Cano, de 59 años cuando caminaba por las calles de Ventanilla en el 2019. Un bus de gran tamaño marca Daewoo, de color mostaza con líneas blancas, venía hacia él a toda velocidad. Este vehículo pertenece a la Empresa de Transportes 41, que hace la ruta Ventanilla - Jesús María. Sin tener tiempo de reaccionar, Guillermo fue atropellado salvajemente por la unidad de placa A0U-793, dejándolo tirado en plena pista. Era conducido por Liborio Borja, un sujeto con un historial de ocho papeletas, entre graves y muy graves, pero que increíblemente tiene la licencia de conducir activa y vigente, como si se tratara de un conductor ejemplar. Sus antecedentes al volante prueban que manejó este bus, al menos, hasta febrero del 2020.


La negligencia al volante le cambió la vida por completo a Guillermo. “A consecuencia de este atropello, a mi papá le amputaron la pierna derecha”, dice Karina Hernani, su hija. Ella no tuvo más noticias sobre las investigaciones del caso de su padre hasta hace dos días, cuando ocurrió un hecho similar a 30 kilómetros de donde fue arrollado Guillermo. Tenía involucrado al mismo vehículo de transporte público y al hermano del primer chofer.


Sucedió en Jesús María. Una fiscalizadora municipal de transporte, identificada como Karina Matos (38), perdió una de sus piernas en un accidente registrado en el cruce de las avenidas Salaverry y Edgardo Rebagliati. Fue atropellada por el mismo bus, de placa A0U-793, esta vez manejado por el hermano del primer chofer, Raul Yoni Borja, quien además figura como el propietario del vehículo en Registros Públicos. De manera similar a su hermano, este sujeto tiene un historial de 13 papeletas, entre graves y muy graves. Increíblemente, este bus Daewoo circulaba libremente a pesar de que tiene una deuda de más de S/30 mil en papeletas sin pagar y una medida cautelar (orden de captura). En otras palabras, el vehículo debía estar en el depósito, pero circulaba libremente.


Fuente- Diario El Comercio